Mi práctica artística investiga las formas en que la materia se organiza, se transforma y genera nuevas relaciones. Trabajo con el mosaico desde una perspectiva expandida, desplazándolo de su condición tradicional de superficie hacia un campo donde dialoga con fibras, textiles, alambre y otros materiales orgánicos.
Concibo el mosaico como un sistema de organización donde cada fragmento adquiere sentido en relación con otros. Trabajo con materiales atravesados por el fuego, el descarte y el tiempo, que son re articulados en nuevas estructuras donde la fractura se convierte en posibilidad de transformación y continuidad.
Mi investigación se vincula con mi formación en danza clásica y contemporánea, desde donde exploro relaciones entre ritmo, repetición, equilibrio, tensión y movimiento. La naturaleza funciona como referencia no desde la representación, sino desde sus modos de crecimiento y adaptación: raíces, arboles, musgos y redes invisibles revelan formas de organización que atraviesan mi práctica.
Mis obras exploran ese territorio donde fragmento, fibra, vacío y volumen se integran en un mismo entramado de relaciones. En ellas, la materia revela su capacidad de persistir y transformarse: encontrar nuevas formas de existir después de una ruptura.